Indemnización por atropello en Murcia: connotaciones en el ámbito laboral

16 Mar

Indemnización por atropello Murcia

María Martínez Indemnización por atropello MurciaMi experiencia profesional me lleva a recomendar sin dobleces contar el profesional adecuado cuando de cualquier asunto se trata aunque parezca que estamos ante un problema relativamente sencillo. En muchos casos esa facilidad aparente se vuelve contra nosotros, porque no es tal, teniendo que subsanar, con la dificultad que ello supone, los errores cometidos. Créame el lector que esta situación puede darse en el tema del artículo de hoy, esto es, cuando se trata de reclamar una indemnización por atropello en Murcia.

A priori, si hablamos de una indemnización como consecuencia de un accidente de tráfico, o mejor dicho, como consecuencia de un fatal atropello, podemos entender que existirá la necesidad de observar la culpa del conductor del vehículo, las lesiones producidas en la víctima y la posterior indemnización del seguro del responsable del atropello. Todo este proceso no es, ni mucho menos sencillo, pero es posible ver sin demasiada dificultad que, al menos, estos son los pasos a dar.

Contar con el abogado experto, entenderá el lector, es imprescindible. Ahora bien si yo le digo que puede darse un factor añadido y muy común provocando la intervención de un abogado laboralista ¿se sorprende usted? No lo haga, ocurre en la práctica en muchos más casos de los que usted se podría imaginar a priori.

Imagine ahora que usted se levanta como cada mañana para acudir a su puesto de trabajo y de camino a él sufre un accidente, digamos que porque es atropellado por un vehículo cuando usted se dispone a cruzar debidamente por un paso de cebra. Sepa usted que, además de la posible indemnización como consecuencia del accidente en sí mismo y a pagar por el seguro del vehículo culpable, usted acaba de sufrir un accidente de trabajo. Se trata de lo que se conoce como atropello, llámase accidente igualmente, “in itinere”, esto es “de camino a” y ello, como podrá suponer, tiene unas connotaciones de carácter laboral que, seguro no se imaginaba usted hace cinco minutos.

Indemnización por atropello Murcia: Características del accidente producido de camino al puesto de trabajo.

El accidente “in itinere” no aparece regulado como tal en ninguna Ley y ha sido la Jurisprudencia quien ha ido definiendo esta figura en nuestro Ordenamiento Jurídico hasta delimitarla claramente. Veamos cuáles son los requisitos básicos exigidos para que estemos en presencia de esta figura.

indemnización por atropello Murcia

En primer lugar, debe demostrar una intención clara y directa, es decir, el motivo o causa del trayecto efectuado debe ser el trabajo, sin perjuicio de las excepciones que comentaré más tarde. En segundo lugar existe un elemento cronológico, es decir, el accidente se debe producir de manera inmediata o cercana al momento de la entrada o salida del trabajador de su puesto de trabajo.

En tercer lugar, debe existir lo que se ha dado en llamar factor “topográfico” esto es, el accidente debe producirse en lo que entendemos como un trayecto normal o usual al puesto de trabajo. Se relaciona en muchos casos con el trayecto habitualmente utilizado por el trabajador, pero ello no significa que un desvío, dependiendo de la causa, deje de suponer que estamos ante un accidente “in itinere”. Ya he dicho que existen excepciones que luego veremos.

Y en cuarto lugar, debemos tener en cuenta el transporte utilizado. Éste debe ser adecuado al viaje que se efectúa de camino al trabajo. Este elemento puede parecer al lector, sin duda, carente se sentido, pero entienda usted y permítame la broma, que si pudiendo usted, pongamos por caso, ir en autobús al trabajo, decide ir en globo aerostático porque ha descubierto una nueva afición y sufre un accidente, no podría considerarse como el accidente “in itinere” del que aquí hablamos.

Haré una última puntualización. A diferencia de los accidentes producidos en el mismo puesto de trabajo en los que existe presunción de laboralidad y es el empleador quien debe demostrar la culpa del trabajador si es que ésta ha existido, en el caso que nos ocupa es justamente lo contrario. Corresponde a priori demostrar al trabajador que el accidente se ha producido de camino al trabajo y cumple con los requisitos anteriores ya que pesa sobre él la carga de la prueba.

Situaciones especiales a valorar.

Es posible que puedan darse en el caso concreto situaciones que nos hagan dudar de si estamos en presencia de un accidente “in itinere” y por tanto, si nos corresponde una cobertura y, por ende, una indemnización de carácter laboral.

Imagínese el lector que en vez de dormir en su propio domicilio lo ha hecho en casa de su madre y a la mañana siguiente parte de ésta para ir directamente a su puesto de trabajo. Como abogado especialista en derecho laboral diré que ese dato es irrelevante, lo importante es acudir al puesto de trabajo o volver de él al lugar habitual. Siempre existirá el nexo causal necesario a no ser, por ejemplo, que el motivo del desvío fuera estrictamente personal. Si salimos del puesto de trabajo para ir a tomar unas copas el nexo causal se rompería obviamente.

Cuando volvemos a nuestro domicilio ¿cuál sería el límite para considerar el accidente como “in itinere”? ¿El portal? ¿Las escaleras de casa? ¿El garaje? La Jurisprudencia suele valorar el portal como el lugar límite, pero será cada Juzgado en cada caso el que valore esta circunstancia.

Por supuesto, en todos los casos y supuestos a los que me refiero, se parte de la falta de culpa de ningún tipo por parte del trabajador que sufre el accidente. Es decir, si éste se produce como consecuencia de la imprudencia del trabajador, por ejemplo al cruzar por lugar indebido o saltándose un semáforo, el nexo causal necesario quedará roto de tal forma que no podremos considerar que estamos en presencia de un accidente de trabajo.

¿Qué ocurre si el trabajador sufre, por ejemplo, el accidente en su hora de comida? Es irrelevante. Se considera en este caso que si no estuviera trabajando no habría sufrido el accidente, el nexo causal permanece inalterable. Otra cosa es que el tiempo de comida se exceda más allá de lo razonable. De la misma manera, si la salida física del puesto de trabajo lo es para hacer una gestión ordenada por el empleador seguiremos en presencia de un accidente “in itinere” y si es con ocasión de una gestión personal del trabajador será éste responsable de lo que suceda.

Supuesto práctico: doble indemnización por accidente “in itinere”.

A mi despacho en Murcia acudió Jaime P. N. debido a que su padre, Andrés P. G., operador de grúa torre en una empresa de construcción había ido al trabajo hacía unas fechas en autobús y al bajarse fue a cruzar por el paso de cebra cercano a la obra en cuestión, siendo atropellado por una conductora que no respetó la debida preferencia.

Jaime P. N., con su padre convaleciente en casa, me consultó respecto a la posible indemnización a percibir por parte del seguro de la conductora culpable del accidente, pero no se imaginaba que pudiéramos ir más allá. Mi experiencia como experto abogado laboral me hizo interesarme también por la situación en el trabajo de Andrés P. G quien se encontraba de baja. Imagine el lector la sorpresa de su hijo cuando le expliqué que su padre había sufrido técnicamente un accidente de trabajo.

Indemnización por atropello Murcia-Demanda

Cobraba de la mutua propia de su empresa con lo cual ésta había reconocido que el accidente sufrido era de trabajo, pero había algo más. Por mi larga experiencia conozco que en determinadas empresas se hacen seguros de accidente a determinada categoría de profesionales especialmente importantes en el trabajo, como es el caso de los gruístas.

Hice dos cosas paralelamente. Interpuse la demanda por el atropello, habida cuenta de que el seguro de la causante del mismo ofrecía una cantidad irrisoria y, por otro lado, solicité al hijo de Andrés P. G. que me facilitara el contrato de trabajo su padre y el convenio colectivo de su empresa.

En el caso de la demanda contra la entidad aseguradora se llegó a un acuerdo satisfactorio en el mismo Juzgado. La cantidad obtenida fue de 26.550 €. En el caso de la empresa de Andrés P. G. éstos achacaron la falta de comunicación de la existencia de un seguro de accidentes para los gruístas por el cambio de las personas responsables de tales supuestos. En este caso y una vez reconocida la existencia de dicho seguro la cantidad obtenida ascendió a 8.250 €.

Sin mi experiencia en el ámbito laboral Andrés P. G. nunca hubiera obtenido la indemnización que le correspondía por el seguro de su empresa ya que, aparentemente, todo era correcto. Solo mi experta intervención permitió que todo aquello que por ley tenía reconocido le fuera puesto a su disposición y no solo recibiera una única indemnización por atropello en Murcia.

Maria Martinez

María Martínez obtuvo licenciatura en Derecho. Una vez diplomada decidió cursar especialización en Derecho Penal, Derecho Civil y Derecho Sanitario. Su formación como legalista multidisciplinar y su más que sobrada preparación y experiencia la capacitan para resolver todo tipo de delitos contra las personas, patrimonios y bienes; reclamaciones y pleitos por desahucios, inhabilitaciones y querellas; acuerdos con entidades aseguradoras; daños y perjuicios por accidentes y negligencias sanitarias, responsabilidad médico/sanitaria, etc.
Maria Martinez

(Con  clientes también que vienen de Jumilla, Molina del Segura, Mazarrón, Caravaca de la Cruz, etc)

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